Los dogmas están bien, pero solo cuando están bien. Conviene darles una vuelta de vez en cuando para no repetir los errores que se perpetuan por la necesidad de proteger el statu quo. Así, poco a poco, las piezas del puzzle van encajando.
Los contenidos del blog condensan la filosofía y las bases de mi modo de entender la cardiología. Os animo a que lo leáis.