Zigor Madaria Marijuan

Médico, especialista en Cardiología

Máster en Rehabilitación Cardiaca y Prevención Cardiovascular


Desde el principio he orientado mi formación a la cardiología de la actividad física y el deporte, a la rehabilitación cardiaca y a la valoración funcional de los pacientes con cardiopatías. Un área de la cardiología que cada vez más pacientes demandan y con mucho contenido específico.

La actividad física, el ejercicio y el deporte son uno de los pilares de este campo de conocimiento.

Según la OMS, la rehabilitación cardiaca es “la suma de las actividades necesarias para influir favorablemente en la causa fundamental de la enfermedad, y para procurar las mejores condiciones físicas, mentales y sociales, de forma que el paciente pueda, por sus propios medios, retomar o preservar un lugar en la comunidad tan normal como sea posible

Esta definición es ampliamente aplicable en medicina y, por lo tanto, debería ser la referencia que guíe muchos de nuestros actos como médicos. Pero quiero extraer de la definición la idea que más capta mi atención. Quizás porque se descuida más de lo que creemos:

Procurar las mejores condiciones físicas, mentales y sociales y retomar o preservar un lugar en la comunidad tan normal como sea posible”.

Cuando hablamos de ejercicio, esto quiere decir que, no solo se trata de realizar actividad física con seguridad, también hay que sacarle el mayor beneficio posible y ser muy cuidadosos para no limitar más de lo necesario a los sujetos activos.

El otro gran pilar es el de las medidas del estilo de vida. Tabaco, alimentación, estrés…

Y sobre estos pilares me entretengo ejerciendo la cardiología. Intento conciliar el posicionamiento de las distintas sociedades científicas, mi enfoque como profesional y, sobre todo, los valores del paciente. Un camino que se abre paso entre un montón de ciencia confusa, conflictos de intereses, prejuicios y dogmas.


Existen 2 formas de vivir más. Vivir más años y estar más vivo.